lunes, octubre 18, 2010

La Concertación ha muerto ¡Viva el Frente Amplio de Convergencia de organizaciones sociales y políticas de Chile!

La Concertación murió el 11 de marzo de 2010.

Sin duda falta el análisis político de lo que significó el conglomerado que muchos chilenos aplaudimos en 1988, cuando se formalizó un proceso de concertación de fuerzas políticas opositoras a la dictadura de Pinochet. Fuimos muchos los que estuvimos apoyando dicha coalición durante los 20 años que estuvo en el poder. Pero también somos muchos los chilenos a los cuales nos quedó un sabor amargo con la obra realizada. No fui un actor relevante ni funcionario de los gobiernos de la Concertación. Pero asumo mi responsabilidad política como militante y dirigente de base de la Democracia Cristiana.

En estos momentos, debemos profundizar una reflexión de las proyecciones de los gobiernos de la Concertación. Este análisis debe realizarse en una triple dimensión. En primer término, como autocrítica por los errores y desaciertos cometidos, asumiendo nuestras responsabilidades. En segundo lugar, valorar los logros obtenidos con nuestra participación en la coalición de gobierno más exitosa de la época republicana de Chile. En tercer término, no buscar excusas -y consecuentemente pedir perdón- por las transformaciones que no fuimos capaces de implementar, especialmente las que ha desnudado el terremoto. Sólo una reflexión en esta triple dimensión permitirá producir un análisis que sirva para reafirmar nuestros principios y renovar nuestras propuestas.

Ahora estamos en otra etapa política, que tiene nuevos desafíos y tareas. Los grandes desafíos son la injusta distribución de la riqueza, la falta de igualdad de oportunidades y la descomposición de la participación comunitaria.

Como Democracia Cristiana nos tiene que convocar la construcción de un nuevo conglomerado político: un Frente Amplio de Convergencia de organizaciones y actores sociales y políticos en torno a un objetivo claro, preciso y a la vez complejo, cual es un modelo de desarrollo alternativo para el siglo XXI, en el cual elaboremos -entre todos los actores sociales y políticos comprometidos por un Chile más justo y solidario- una metodología participativa y ciertos ejes programáticos, para concluir en la definición de una plataforma para la acción.

El llamado es amplio, el desafío es mayor. No podemos recrear una Concertación que ya cumplió un rol en la política chilena. La construcción de un Frente Amplio de Convergencia, social y política, tiene que desarrollarse desde la base comunitaria y social y no desde una oligarquía política que quiere mantener a la Concertación. Esa oligarquía ya perdió toda capacidad creativa y transformadora y se encuentra “enredada” en el modelo político institucional, económico y social que predomina amparado en la Constitución Política, herencia de la dictadura de Pinochet.

Como DC tenemos que aportar desde nuestras convicciones para generar las condiciones políticas en el diseño, coordinación, implementación y definición de una nueva coalición política que recoja la “unidad social y política” en un nuevo conglomerado, que represente la diversidad social y política del país del Bicentenario. Ese conglomerado debe tener la capacidad de convocar y acoger a los más diversos actores comunitarios, sociales y culturales con una orgánica democrática, participativa, convocante y generada desde las bases, que se plantee como una alternativa de gobierno para 2014.

En la construcción de un nuevo modelo de desarrollo para Chile, debemos mantener nuestro compromiso con la profundización democrática, la defensa permanente de los derechos humanos y la promoción del poder comunitario, valores que deben estar presentes en la construcción del Frente Amplio de Convergencia Social y Política de Chile.



(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 721, 29 de octubre, 2010)

punto@interaccess.cl

http://www.puntofinal.cl/

jueves, abril 22, 2010

Documento Movimiento Refundación PDC

Para difundir por los cuatros vientos..., para gritarlo y susurrarlo…, para que recorra mar y cordillera, pasando por los verdes valles y fuertes ríos..., para que entre en la casa del esforzado poblador y del postergado campesino..., para que los jóvenes y los ancianos hablen el mismo lenguaje…, para creer y confiar de nuevo…, para que llegue a cada rincón en donde un demócrata cristiano fue olvidado por su Partido..., para que se inicie el Movimiento Refundación PDC.


Fraternalmente,

Leonel SJ



Movimiento por la Refundación del PDC




I) Diagnóstico del Chile actual



Nos declaramos disconformes con el modelo económico y social que predomina en nuestro país y contrarios al modelo político institucional amparado en la actual Constitución Política de Chile - herencia de la Dictadura pinochetista - que mantiene aún las leyes de quórum calificado, entre la que se cuenta la Ley Electoral, sostenedora del sistema binominal de elecciones parlamentarias.



Asumimos una postura autocrítica reconociendo nuestros errores y desaciertos, como Partido, que se manifiestan en el modelo de desarrollo vigente en Chile. Nuestro país es más consumista y materialista. Chile sólo ha cambiado en lo accesorio, con un sistema que tiende a la concentración de poder y la exclusión, principalmente emanado desde el poder económico y la injusta distribución del poder político. Ha sido nuestra la responsabilidad de tener hoy día a los jóvenes distantes de la política y una comunidad de hombres y mujeres que sienten - no sin poca razón - a su clase política distante, extraña y, en muchos casos, corrupta.



Estamos frente a una sociedad inestable, excluyente y economicista con una atomización de las decisiones, en pequeños espacios públicos y en cúpulas partidistas, lo cual constituye un obstáculo primordial en la construcción de un Chile justo y democrático. Estamos frente a un modelo político que ha promocionado el modelo neoliberal como modelo imperante de nuestra sociedad, colocando al individuo por sobre la comunidad. Los grandes desafíos son la injusta distribución de las riquezas nacionales, la falta de igualdad de oportunidades y la descomposición de la participación comunitaria en el Chile actual.



Como chilenos y como parte integrante de la Coalición gobernante de los últimos 20 años, tenemos que hacernos cargos de las consecuencias y los efectos de los dos terremotos que hemos vivido: El cataclismo del 27 de febrero y la derrota electoral frente a la derecha chilena.



Después de esos veinte años de gobiernos de la Concertación y con el actual gobierno de la derecha nos enfrentamos a un cuadro de crisis de conflictos de intereses, una crisis valórica y gran falta de credibilidad en las instituciones democráticas. Se ha impuesto un sistema social asistencialista y, la verdad de las cosas, se construye a través de los medios de comunicación afectando la construcción cultural y valórica del país.



Existe una incertidumbre social y personal y un fuerte debilitamiento de las organizaciones sociales.



El terremoto no hizo más que desnudar a un país donde siguen existiendo grandes diferencias sociales y colocando en el centro la ausencia de fraternidad social, la pregunta que se hiciese el Padre Hurtado si Chile era un país solidario es una cuestión que sigue sin respuesta. Por otro lado nos permitió confirmar el centralismo de la organización del país planteándose como unas grandes tareas pendiente la profundización de la regionalización y la modernización del Estado.





II) Rol de la política y del PDC



Concebimos a la Democracia Cristiana como una herramienta de transformación social y afirmamos nuestro compromiso para que sea un instrumento eficaz de justicia y cambio, en especial de los sectores más postergados del la nación. La política, y en especial aquella que se basa en el sustrato cristiano, tiene que ser dignificada desde la acción. Debemos escuchar las señales dadas por el pueblo chileno en la última elección.



Encontramos que el individualismo de la sociedad se impuso en la cultura interna del PDC. La sociedad chilena y las bases de la Democracia Cristiana piden un cambio de nuestras prácticas políticas, de nuestra forma de resolver los conflictos, de la manera de construir y hacer política, en especial de quienes han asumido cargos de representación parlamentaria o de conducción nacional de la Democracia Cristiana. Nos hemos vuelto un partido de familias y apellidos, de poder económico y de influencias dejando atrás la visión de comunidad que nos dejaran Frei, Leighton y Tomic.



Queremos ser claros, el Partido Demócrata Cristianos se ha desmantelado en su estructura interna, territorial y funcional, con una orgánica cada vez más débil y de menos presencia en los mundos poblacionales, sindicales, universitarios y profesionales. Estamos frente a un estado donde nuestro raigambre valórico se encuentra debilitado, falta formación de conciencia democrática y se extraña la formación doctrinaria.



Uno de los elementos centrales que nos ha afectado nuestra credibilidad política es dejar pendientes los acuerdos del V Congreso Ideológico y Programático; ejemplo de lo anterior es la ausencia de voluntades políticas para crear un sistema previsional de reparto alternativo o, a lo menos, la AFP estatal y el hecho que se mantuvo la postura a favor del lucro en la educación financiada por el Estado en la LEGE. Esto se agudiza hoy día cuando estamos frente a la inexistencia de espacios e instancias de debate que tengan como finalidad discutir la contingencia nacional y los graves momentos que hemos vivido.



Declaramos nuestra convicción de que a la Democracia Cristiana le corresponde jugar un rol protagónico como partido político opositor al gobierno de la derecha donde se debe ejercer un rol fiscalizador de las actuaciones del poder ejecutivo, una clara e irrestricta defensa de los derechos ganados por el pueblo chileno en años y años de lucha por mejorar las condiciones sociales y ser un eje central en la reconstrucción nacional.





III) Componentes para un Plan de reconstrucción nacional



Es un imperativo ético ser parte del debate y las acciones de la Reconstrucción nacional, el cual debe tener un sentido y un propósito con el Chile que queremos.



Dicho plan debiese tener como eje central la participación de las comunidades más afectadas y un claro componente de bien común por sobre los intereses económicos, debe centrarse en una perspectiva nacional con respeto por lo regional y por la participación de la sociedad civil, empresas, actores sociales y el conjunto de la comunidad. Se debe asumir el valor de la participación como un componente determinante de la reconstrucción.



En ese sentido, la Democracia Cristiana debe impulsar, promover y colaborar con acciones ciudadanas destinadas a la reconstrucción, preocupándose de que sean acciones que involucren a todas las regiones.



Un eje central de la reconstrucción debería ser el fortalecimiento de los municipios y las organizaciones sociales, principalmente las Juntas de Vecinos.



Se debe generar una institucionalidad y plan permanente de contingencia frente a cataclismos que considere la prevención, la respuesta de emergencia, la reconstrucción y la generación de un Fondo permanente para responder frente a las necesidades como consecuencias de estos fenómenos.



Bajo ningún aspecto se deben retroceder en las conquistas sociales del pueblo chileno, ni tomar medidas que afecten a la calidad de vida de sus habitantes.



El financiamiento tiene que considerar un aporte sustantivo de las grandes empresas del país, una nueva política hacia la utilización de nuestros recursos naturales, principalmente el cobre, que implique un rol más activo del Estado chileno. No se debe vender empresas del Estado para financiar el plan de reconstrucción.



Finalmente el Estado debe ser el principal gestor de la reconstrucción nacional.





IV) Cambios al interior del PDC



Reivindicamos la discusión y la discrepancia política entre los demócratas cristianos asumida en un ambiente de fraternidad partidaria.



En el PDC se da cuenta de la crisis manifestada en la nula participación de las bases demócratas cristianas en la toma de decisiones, una oligarquización del Partido nunca antes vista y una carencia de responsabilidad política de las autoridades partidarias que son calificadas como ilegitimas y antiestatutarias, en especial su Directiva y Junta Nacional.



Se plantea la necesidad de instancias de diálogo entre dirigentes políticos, las bases demócratas cristianas y la comunidad.



Abiertamente abogamos por una democratización del PDC cambiando los estatutos del partido, elecciones directas en primarias de los cargos de elección popular y potenciar las provincias y regiones.



Se debe iniciar un proceso de depuración del padrón electoral interno conforme con una definición del rol del militante. Consideramos que se debe recuperar la dignidad del militante.



Se debe construir un discurso y proyecto nacional que tenga presente las elecciones municipales del 2012.



Se deben generar condiciones para la formación doctrinaria y política, promover el debate interno, desterrar las oligarquías partidarias y retomar con fuerza los acuerdos programáticos del V Congreso Ideológico y Programático.



Se debe recuperar la simbología e identidad partidaria. Reposicionar las escuelas de formación política y que se exija, efectivamente, la premilitancia de, a lo menos, un año para medir el nivel de compromiso de los futuros militantes.



La comuna tiene que ser el centro del trabajo político partidista, promoviendo la vida de las bases partidarias. La militancia en los Frentes, Departamentos o Núcleos funcionales no puede ni debe justificar la no participación en dicha estructura.



Finalmente mantenemos nuestro compromiso con la profundización democrática, la defensa permanente de los Derechos Humanos y la promoción del poder comunitario como pilares fundamentales de nuestro accionar político sustentados en los valores y principios de la Democracia Cristiana.





V) Acuerdos para un marco estratégico



Los militantes de base del Partido Demócrata Cristiano, sostenemos que se debe iniciar el proceso de conformación de un Movimiento de Refundación del PDC, que vaya definiendo participativamente instancias de debate de las bases demócratas cristianas en la construcción de una estrategia común conforme a los objetivos planteados en el presente documento. Se establecerá una coordinación del movimiento que diga relación con las diversas líneas de acción y que recoja la participación regional. Se convocará a Encuentros regionales y a un segundo Encuentro nacional donde se profundice sobre la refundación del PDC.



Se promoverá por los diversos medios y en las bases demócratas cristianas el presente documento.



Se impulsará un conjunto de medidas para la Refundación del PDC, destacándose la de promover una profunda modificación de los Estatutos, una completa revisión de los padrones de militantes, una modernización de las estructuras y comunicaciones internas y el reimpulso los acuerdo del V Congreso del PDC como una carta de navegación política.



Finalmente se plantea la renovación y refundación de la estructura partidaria bajo la premisa de más participación en la democracia cristiana para lo cual se hace imperioso llevar adelante el sistema de “un militante un voto” como forma de profundizar y ampliar los canales de participación interna y la revisión en profundidad de la actual orgánica partidaria. En tal sentido se plantea, como tarea urgente, que la nueva directiva nacional, que surja del proceso eleccionario interno, tenga como mandato central la refundación de la democracia cristiana.




Movimiento Refundación PDC







(Agregar nombre, apellidos, comuna y cualquier otro dato que le interese)

martes, abril 20, 2010

Movimiento Refundación PDC

Con un compromiso político para dar inicio a un Movimiento de Refundación del PDC concluyó el Encuentro Nacional Progresista por la Refundación del PDC y la Reconstrucción de Chile, en el cual participaron un centenar de militantes de base de la Democracia Cristiana.

Entre las conclusiones del Encuentro destacan el diagnóstico de la realidad del país, donde se establecieron fuertes críticas al modelo de desarrollo vigente, desnudado en sus falencias por el cataclismo del 27 de febrero último, la injusta distribución de las riquezas nacionales, la falta de igualdad de oportunidades y la descomposición de la participación comunitaria en el Chile actual.

En cuanto al PDC, se da cuenta de la crisis manifestada en la nula participación de las bases demócratas cristianas en la toma de decisiones, una oligarquización del Partido nunca antes vista, donde un grupo de familias concentran y controlan la estructura partidaria y una carencia de responsabilidad política de las autoridades partidarias que fueron calificadas como ilegitimas y antiestatutarias, en especial su directiva y junta nacional.

En el Encuentro se plantearon una serie de criterios para la elaboración de un Plan de Reconstrucción Nacional, que debiese tener como eje central la participación de las comunidades más afectadas y un claro componente de bien común por sobre los intereses económicos, que se dará a conocer en los próximos días.

Finalmente, se acordó impulsar un conjunto de medidas para la Refundación del PDC, destacándose la de promover una profunda modificación de los Estatutos, una completa revisión de los padrones de militantes y el reimpulso los acuerdo del V Congreso del PDC como una carta de navegación política.

Los asistentes al encuentro plantearon como tarea urgente la renovación y refundación de la estructura partidaria bajo la premisa de más participación en la democracia cristiana para lo cual se hace imperioso llevar adelante el sistema de un militante un voto como forma de profundizar y ampliar los canales de participación interna y la revisión en profundidad de la actual orgánica partidaria. En tal sentido se planteó como tarea urgente que la nueva directiva nacional que surja del proceso eleccionario interno tenga como mandato central la refundación de la democracia cristiana.

Movimiento Refundación PDC

jueves, abril 01, 2010

Encuentro Nacional Progresista por la Refundación del PDC y la Reconstrucción de Chile

Comunicado de Prensa



Los abajo firmantes, mujeres y hombres demócratas cristianos, en el ejercicio de nuestros derechos como militantes, venimos en suscribir la siguiente convocatoria:


Convocatoria:

Encuentro Nacional Progresista por la Refundación del PDC y la Reconstrucción de Chile

Nuestro país debe reconstruirse, nuestro partido debe refundarse. Creemos que ambas tareas son necesarias, importantes y urgentes. Ambas van de la mano y nos plantean tareas a las cuales nunca nos habíamos enfrentado, es por eso que la democracia cristiana debe definir un conjunto de acuerdos que configuren un marco estratégico que permita enfrentar el nuevo escenario del país y la renovación de la estructura partidaria del PDC, con la convicción de que se abre un nuevo ciclo político para la Democracia Cristiana y nuevos desafíos para Chile.

Desde la perspectiva de la Refundación del PDC y la Reconstrucción de Chile nos planteamos como objetivos del encuentro, en primer lugar, generar las bases para proponer al país un Plan de reconstrucción nacional y, en segundo lugar, establecer una posición al interior de la Democracia Cristiana que defina la estrategia frente al próximo proceso de renovación de las estructuras partidarias (reforma de Estatutos, revisión padrón de militantes, modernización de la estructura, entre otros) , de manera tal de trasformar al PDC en un instrumento al servicio de los nuevos desafíos del país.

Creemos que las actuales autoridades del PDC están deslegitimadas para conducir la Democracia Cristiana en estos momentos cruciales para el país. Llamamos a que se convoque al proceso electoral pendiente en el PDC en el primer semestre del 2010, donde se elija una Mesa Nacional de carácter transitoria que recoja el espíritu de un proceso de refundación del PDC, con un mandato político preciso y transparente, el cual se manifiesta en un acuerdo marco y una actitud de desarrollar propuestas e iniciativas en la reconstrucción del país, después del terremoto y maremoto.

En ese sentido llamamos a asumir, difundir, promover, implementar y profundizar los acuerdos del V Congreso Ideológico y Programático del PDC, no tan sólo en sus resoluciones de fondo, sino que en sus acuerdos programáticos, los cuales implican una carta de navegación para la Democracia Cristiana.

También queremos ser claros, que frente al gobierno de la derecha chilena, el PDC se define claramente como un partido político de oposición y desde ese rol – donde nos ha colocado en este momento histórico el pueblo de Chile – debe ejercer con claridad y responsabilidad la fiscalización de las autoridades del gobierno de derecha, de defensa de los derechos ganados por las luchas sociales de miles de chilenos y chilenas – especialmente los derechos que puedan ser vulnerados bajo la excusas del cataclismo del 27 de febrero recién pasado -; como de colaboración en las medidas que digan relación con la reconstrucción nacional y finalmente de elaboración de una alternativa de gobierno para el año 2014.

El Encuentro Nacional Progresista por la Refundación del PDC y la Reconstrucción de Chile tendrá lugar el sábado 17 de abril de 09:00 a 18:00 horas en lugar por definir en Santiago centro. Los camaradas que quieran participar favor confirmar su asistencia al correo electrónico refundacionpdc@gmail.com o en el grupo de Facebook Refundación PDC. Se pedirá un aporte voluntario para el financiamiento del encuentro que será totalmente autogestionado.


Silvia Aliaga Donoso, Administradora Pública, Secretaria Provincial Distrito 19

Patricio Alveal, Profesional Supply Chain, Master en Información Tecnológica

Néstor Aravena Jiménez, ex-consejero de la Comisión Nacional pro-derechos juveniles (CODEJU), Renca

María Teresa Araya Olivares, Profesora, Jubilada, La Reina

Egidio Arancibia Barra, Técnico de nivel superior en Administración de empresas, Vicepresidente nacional de la Unión General de Trabajadores del transporte UGTT-Chile, El Bosque

María Cristina Ascencio Mansilla, Soy Profesora y Licenciada en Historia, Macul

Elías Briceño Olguín. Vicepresidente provincial PDC Santiago sur oriente

Mauricio Castro Jara, Presidente Provincial PDC Santiago Centro Norte

Baldemar Carrasco Muñoz, ex Diputado Región de Aysén

Alejandro Carrasco Urrea, Vendedor, militante comuna de La Reina

Sixto Carrasco Vielma, Sociólogo, Independencia

Mónica Cavada López vice-presidenta Comunal Los Lagos región de Los Ríos

Ivonne Concha Alarcón, militante DC Las Condes

Renato Contador Cavada, Militante Peñaflor

Braulio Ariel Contador Peña, Cirujano Dentista, Militante de Peñaflor

Jorge Enrique Coopman

Roque Cotorás, Delegado a la junta JDC, militante comuna Las Condes

Manuel De la Roza Arenas, Ingeniero Civil Metalurgista y Magíster en Ciencias del Desarrollo, empresario, Viña del Mar

Carlos Dupré Contador, Presidente Comunal JDC Las Condes

María Luisa España Le-Feuvre, orientadora familiar, militante de Macul

Pedro Enrique Espinosa Gómez, profesor de química, militante y ex presidente JDC de Renca

Héctor Escobar Gárate

Valentín Espinosa Vergara, Ingeniero en Informática, Consejero Provincial La Reina-Peñalolén, Presidente Base Nº 6, PDC La Reina.

Ricardo Estrada Araneda, Dirigente deportivo, militante comuna de Lota

María Angélica Fernández Amuna, militante de Recoleta

Ricardo Flores Fuentes, Militante de Peñalolén

Gloria Fuentes Needham, Licenciada en Filosofía, militante de San Joaquín

Jorge Gajardo Huenulaf, Gestor Socio Cultural, militante de Recoleta

Gastón Gallegos Vásquez, militante de Villa La Reina ex dirigente de base, La Reina

Christian Garrido Sáez, dirigente juvenil, comuna de San Joaquín

Mario Giannetti, Ingeniero en ejecución, Peñaflor

Jorge Guzmán Briones, Arquitecto, Presidente Asociación de Arquitectos Revisores Independientes de Chile.

Pedro Huerta Huilipan, Presidente Unión Comunal de Junta de Vecinos La Granja, Secretario Nacional de la Confederación de Uniones Comunales de Chile CONFUCH

José Gray Huidobro. Ingeniero Comercial, Militante DC Las Condes

Jaime Antonio Guzmán, Consejero Nacional JDC 2000 – 2003

Rafael Herrera Mejías, Militante de Santiago Centro

Edmundo Leiva Seguel, militante PDC Punta Arenas

Felipe Lerzundi Rivas. Ingeniería Civil Química, Memorista. Tomé

Roberto Lisboa Valle, Ingeniero Forestal, Secretario del núcleo de Ingenieros y Técnicos Forestales

Eleazar F. Magnere del Río, Consultor en Negocios y Gestión de Pérdidas, Secretario Regional Frente Profesionales y Técnicos, Comuna Viña del Mar

Marcelo Martínez Keim, sociólogo y profesor universitario

Rodrigo Mendoza Moraga, Abogado Ex-Delegado al V Congreso Ideológico PDC, La Reina

Juan Humberto Mera Lucero, profesor, Valdivia

Manuel Miranda Araya, Psicólogo, militante de la comuna de La Reina

Manuel Alberto Miranda Juárez, Ingeniero de Minas, Jubilado, La Reina

Cristian Morales Salvo, Presidente JDC Lo Espejo

Julia Muñoz Orrego, dirigenta social DC, Quilpué, Región de Valparaíso

Kassandra Muñoz, presidenta comunal JDC La Reina

María Verónica Montecinos Pino, Licenciada en lingüística c/m en lengua inglesa.

Luis Silva Miranda, militante de Talagante

Roberto Narbona Haschke, empresario

Mario Peñailillo Acevedo, ex Vicepresidente Nacional de la JDC

Leopoldo Quezada Ruz, Terapeuta Ocupacional, militante Conchalí

Víctor Ramírez Bobadilla, estudiante Secundario, comuna de Peñalolén

Jaime Riquelme Donoso, Técnico en Administración de Empresas, Microempresario, Punta Arenas

Eduardo Riveros Miranda, Ingeniero C. Químico, La Reina, Pdte. Taller Humanismo y Comunidad

Aurora Rojas, Dirigente Social, militante de San Joaquín, Secretaria Comunal PDC

Leonel Sánchez Jorquera, poeta popular, dirigente social, militante de San Joaquín

Oscar Soto Donoso, Asesor Jurídico, militante de Recoleta

Marco Antonio Soto Bobadilla, Emprendedor

Juan Tudela Rivera, ex candidato a Concejal San Joaquín, cesante y militante San Joaquín

Esteban Tumba Martínez, militante Cerro Navia

Luis Enrique Varas Rojas, Estudiante de Doctorado en Ciencias Humanas de la Universidad Austral de Chile

Jaime Mauricio Vera Nahuelquin, Presidente Asociación de Judo de Punta Arenas

Aquiles Vergara Murga, Presidente comunal de san Javier, Séptima Región

Antonio Wagner S., Presidente Tercera comuna “Portales” PDC, Provincial Santiago Centro

Fabiola Alejandra Yanquez, dirigente social, militante de Talagante

lunes, marzo 08, 2010

Acuerdo Marco de la Democracia Cristiana por la Refundación del Partido y la Reconstrucción Nacional

Frente a los próximos procesos políticos que vivirá el país y en particular frente al rol que deberá jugar la Democracia Cristiana en dichos procesos, considerando las consecuencias del cataclismo vivido el 27 de febrero, se debe definir un conjunto de acuerdos que configuren un marco estratégico que permita enfrentar el nuevo escenario del país y la renovación de la estructura partidaria del PDC, con la convicción de que se abre un nuevo ciclo político para la Democracia Cristiana y nuevos desafíos para el país. Dicho acuerdo marco implica:


1. Frente al proceso electoral pendiente en el PDC se debe elegir en el primer semestre del 2010 una Mesa Nacional de carácter transitoria que recoja el espíritu de un proceso de refundación del PDC, con un mandato político preciso y transparente, el cual se manifiesta en el presente acuerdo marco y una actitud de desarrollar propuestas e iniciativas en la reconstrucción del país, después del terremoto y maremoto.

2. Se deben asumir, difundir, promover, implementar y profundizar los acuerdos del V Congreso Ideológico y Programático del PDC, no tan sólo en sus resoluciones de fondo, sino que en sus acuerdos programáticos, los cuales implican una carta de navegación para la Democracia Cristiana.

3. Frente al próximo gobierno de la derecha chilena, el PDC se define claramente como un partido político de oposición y desde dicho rol – asumido como un rol de oposición en el que nos instaló la misma ciudadanía – ejercer clara y responsablemente el rol de fiscalización de las autoridades de la derecha, de defensa de los derechos ganados por los pueblos de Chile – especialmente los derechos que puedan ser vulnerados bajo la excusas del cataclismo del 27 de febrero recién pasado -, de colaboración en las medidas que digan relación con la reconstrucción nacional y de elaboración de una alternativa de gobierno para el año 2014.

4. Profundizar una reflexión y análisis de las transformaciones y proyecciones de los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia. Esta reflexión y análisis debe realizarse en una triple dimensión. En primer término, asumir la autocrítica por los errores y desaciertos cometidos, asumiendo nuestras responsabilidades en dichos errores, desde el momento del compromiso que adquirimos, como Democracia Cristiana, la misma noche del 05 de octubre de 1988. En segundo término, valorar los avances y logros obtenidos con nuestra participación en la coalición de gobierno más exitosa de la época republicana de Chile. En tercer término, señalar y, consecuentemente pedir perdón, por las transformaciones que no fuimos capaces de implementar estando en el gobierno, especialmente las que ha desnudado el último terremoto. Sólo una reflexión en esta triple dimensión permitirá producir un análisis que nos sirva para reafirmar nuestros principios y renovar nuestras propuestas para responder a los nuevos desafíos.

5. Definir un cronograma de Refundación del PDC que involucre un profundo cambio del Estatuto del Partido, una redefinición del rol del militante, una revisión de los padrones electorales de la DC y la elección de autoridades -en carácter de transitorias-, de las estructuras comunales, provinciales, regionales y nacionales que conduzcan el cronograma de Refundación del PDC y colaboren en la reconstrucción nacional. Dicho cronograma no podrá ser superior a 9 meses.

6. Generar las condiciones políticas para el diseño, coordinación, implementación y definición de una nueva coalición política que recoja la “unidad política y social de los pueblos de Chile, en un nuevo conglomerado que represente la nueva diversidad política y social del Chile del Bicentenario”. Dicho conglomerado no puede ser simplemente el cambio de nombre de la Concertación y debe tener la capacidad de convocar y acoger a los más diversos actores sociales y culturales del país con una orgánica democrática, participativa, convocante y generada desde las bases del tejido político y social de Chile, que se plantee como una alternativa de gobierno para el año 2014.

7. La DC se debe plantear en “Estado de Diálogo” el cual implica iniciar un proceso de profundización de diálogos comunitarios con los diversos pueblos de Chile. Se requiere que este sea un proceso de escuchar lo que nos tengan que decir, de sistematización, de diálogo fructífero y, finalmente, de definiciones de un relato y propuesta en un proceso de permanente comunicación e intercambio con los más diversos actores políticos, sociales, culturales, locales, religiosos, étnicos, de género, etáreos, geográficos de la sociedad chilena. Dicho “Estado de Diálogo” deberá concluir con una Carta de compromiso de la Democracia Cristiana con los pueblos de Chile.

8. Iniciar un itinerario que genere responsabilidades, procesos y estrategias en la preparación de liderazgos locales, los cuales permitan posicionar a la Democracia Cristiana frente a los desafíos de las elecciones municipales del 2012, concientes de que las redes locales, comunitarias y sociales son insustituible y necesarias para la recuperación de Chile.

9. Diseñar y colaborar en la implementación de un Plan de Reconstrucción Nacional que tenga presente a los más desposeídos y damnificados por el último cataclismos, que no se vulneren los derechos y avances de los chilenos y cuyo principal eje de financiamiento sea la renacionalización del cobre que permita contar con los recursos necesarios para dicho plan. Bajo ese marco estar disponible en la colaboración con el gobierno de la derecha política chilena. En conjunto con lo anterior generar equipos de trabajo que colaboren en las diversas líneas de acción del Plan de Reconstrucción Nacional.

Leonel Sánchez Jorquera